¿Cuándo es la temporada de mandarinas peruanas?

La temporada principal de mandarina peruana se concentra entre marzo y octubre, con mayor volumen de junio a agosto

La temporada principal de mandarina peruana se concentra entre marzo y octubre, con mayor volumen de junio a agosto; MIDAGRI también identifica febrero a septiembre como periodo principal de cosecha. Las fechas cambian según variedad, región productora y destino comercial.

Para comerciantes y distribuidores de cítricos, conocer la temporada de la mandarina en Perú permite anticipar disponibilidad, variedades, ventanas de compra y condiciones comerciales. No toda la fruta aparece al mismo tiempo: las variedades tempranas y tardías permiten extender la oferta durante varios meses.

¿Cuándo comienza la temporada de mandarina peruana?

Las primeras variedades comerciales pueden comenzar su cosecha desde marzo.

Dentro de este grupo se encuentran las Satsumas, Primosoles y Clementinas, consideradas variedades tempranas. Conforme avanza la campaña, entran otras opciones y aumenta la participación de las variedades tardías.

Esto significa que marzo no representa necesariamente el momento de mayor volumen, sino el inicio de una ventana comercial que se fortalece durante los meses siguientes.

Para un comprador mayorista, esta diferencia es relevante.

Comprar al comienzo de temporada puede implicar trabajar con determinadas variedades y niveles de disponibilidad, mientras que esperar a los meses de mayor producción permite acceder a una oferta distinta.

Por eso, antes de solicitar únicamente “mandarina peruana”, resulta conveniente preguntar:

  • ¿Qué variedad está entrando en temporada?
  • ¿Qué calibres están disponibles?
  • ¿Cuál es el volumen disponible?
  • ¿Cuánto tiempo permanecerá esa variedad en el mercado?
  • ¿Qué condición presenta la fruta?

¿Cuál es la mejor temporada para comprar mandarina peruana?

Entre junio y agosto se encuentra el periodo de mayor volumen dentro de la temporada principal peruana.

El USDA/FAS señala que la cosecha principal se desarrolla entre marzo y octubre y alcanza su punto más alto entre junio y agosto, cuando las variedades tardías representan una mayor proporción del volumen disponible.

Sin embargo, “mejor temporada” no significa necesariamente lo mismo para todos los compradores.

Un distribuidor puede buscar mayor disponibilidad para cubrir grandes volúmenes de mandarina, mientras que otro puede necesitar una variedad específica, determinado calibre o una ventana comercial concreta.

Por ello, la temporada debe analizarse en conjunto con:

  • Variedad.
  • Calibre.
  • Calidad comercial.
  • Condición de la cáscara.
  • Firmeza.
  • Presencia de semillas.
  • Tiempo de traslado.
  • Disponibilidad requerida.

La mejor oportunidad de compra será aquella que coincida con las necesidades reales del mercado donde se comercializará la fruta.

Variedades tempranas y tardías: ¿cómo cambia la temporada?

La mandarina peruana tiene diferentes ventanas de cosecha dependiendo de la variedad.

Variedades tempranas

Satsumas, Primosoles y Clementinas comienzan su cosecha aproximadamente desde marzo.

Estas variedades permiten iniciar la campaña y generar oferta durante los primeros meses de la temporada.

Variedades tardias

Murcott, Tango y Orri comienzan a cosecharse posteriormente, aproximadamente desde mayo, y adquieren mayor importancia conforme avanza la campaña.

Las variedades tardías tienen además una participación importante en el comercio internacional. W. Murcott, Tango y otros híbridos se ubicaron entre las principales variedades exportadas por Perú en la campaña analizada por USDA/FAS.

Para comerciantes de cítricos, esta sucesión de variedades permite trabajar con distintas opciones durante buena parte del año en lugar de depender de una sola ventana corta de producción.

¿Hay mandarina en Perú durante todo el año?

Sí. Perú puede registrar producción de mandarina durante todo el año, aunque esto no significa que exista el mismo volumen, las mismas variedades o las mismas condiciones comerciales durante los doce meses.

La mayor actividad se concentra en la campaña principal.

Esta diferencia entre tener producción y estar en temporada alta es importante para los distribuidores.

Fuera de los meses de mayor cosecha puede existir fruta disponible, pero la variedad, volumen, calidad comercial o condiciones de compra pueden ser diferentes.

Por ello, para planear abastecimiento no basta con preguntar si “hay mandarina”; es necesario conocer qué producto está disponible en ese momento.

¿Por qué la temporada es importante para la importación de mandarina peruana?

La temporalidad influye directamente en la planeación comercial.

Durante 2025, Perú exportó 249,070 toneladas de mandarina, posicionándose entre los productos agrícolas destacados de la oferta exportadora peruana.

Además, entre marzo y septiembre de 2025, México representó aproximadamente el 13 % de las exportaciones peruanas de mandarinas y tangerinas registradas en ese periodo.

Para quienes trabajan con mandarina peruana en México, estos datos muestran que la temporada no debe analizarse solamente desde el campo.

También intervienen:

  • Disponibilidad en origen.
  • Programación de embarques.
  • Tiempo de tránsito.
  • Cadena de frío.
  • Demanda del mercado.
  • Rotación esperada.
  • Inventario disponible en destino.

Una buena planificación permite reducir el riesgo de comprar fruta cuando la ventana comercial ya está avanzada o cuando determinada variedad comienza a disminuir.

¿Qué pasa con la mandarina peruana verde durante la temporada?

El color exterior de la fruta puede variar durante la campaña.

En agosto de 2026 se documentó en Perú que las condiciones climáticas habían retrasado la coloración natural de algunas mandarinas, provocando que fruta madura llegara al mercado con partes de la cáscara todavía verdes.

Por eso, una mandarina peruana verde no necesariamente está inmadura.

Para un comerciante o distribuidor, la evaluación debe considerar también firmeza, peso, condición de la cáscara, madurez y características propias de la variedad.

Este punto resulta especialmente importante cuando el producto llega a mercados donde el comprador final asocia una coloración naranja intensa con una mayor madurez.

La temporada como herramienta para planear compras

Conocer cuándo es temporada de mandarina peruana ayuda a dejar de comprar únicamente con base en la disponibilidad del momento.

La campaña comienza con variedades tempranas, aumenta su volumen durante los meses centrales y posteriormente continúa con variedades tardías.

Para distribuidores y comerciantes de mandarina, comprender esa secuencia permite planear mejor compras, inventarios, logística y rotación.

Más que preguntar solamente cuánto cuesta la mandarina, una compra mayorista debería comenzar con otra pregunta:

¿Qué variedad está en temporada y cuánto tiempo permanecerá disponible?

Esa información permite comparar oportunidades comerciales con mayor contexto y tomar decisiones de abastecimiento más precisas.

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